CUIDADOS

 

PRENDAS DE LANA / FIBRA DE LLAMA

LAVADO

Evitar el lavado con mucha frecuencia, aireando las prendas y limpiando manchas puntuales, en vez de lavar toda la prenda.

Recomendamos lavar a mano, con agua tibia y jabón líquido suave neutro. No frotar ni retorcer las prendas, sino darles un buen remojo en agua jabonosa, y luego enjuagar en abundante agua tibia.

También recomendamos la limpieza en seco en tintorerías tradicionales.

Aunque no lo recomendamos, también es posible el uso de lavarropas: sólo si existe la posibilidad de seleccionar un programa específico para lana, lo que garantiza un lavado delicado y un mejor resultado. En ese caso, usar agua fría y jabón líquido muy suave, y llenar la lavadora como máximo a media carga con el objetivo de evitar la fricción entre tejidos. 

No usar agua caliente, blanqueadores ni jabones agresivos. No retorcer, ni frotar la prenda para evitar que se afieltre.

SECADO

Recomendamos secar al aire libre, a la sombra y en posición horizontal para evitar deformaciones.

No escurrir ni retorcer la prenda. Puede ser de ayuda, envolverla en una toalla para quitar el exceso de agua, y luego colocarla en una superficie plana, sobre una toalla seca, en un lugar bien ventilado. Luego dar vuelta la prenda para que se seque uniformente.

Evitar el uso de secadoras, ya que el calor y la presión pueden dañar el formato y la textura original de la prenda.

PLANCHADO

La mayoría de prendas de la lana no necesitan planchado. Pero si es necesario, deberá hacerse a una temperatura inferior a 110º, cuando la prenda aún esté un poco húmeda y colocando un paño sobre la misma. El planchado debe realizarse con sumo cuidado ya que puede provocar la formación de brillos.

POLILLAS

Para evitar daños producidos por éstos insectos, recomendamos guardar las prendas en bolsas plásticas para ropa e insertar pequeñas bolsitas de lavanda dentro de las mismas.

 

PRENDAS Y OBJETOS DE CHAGUAR

Evitar sumergir prendas y objetos de chaguar en agua. 

Se recomienda limpieza a seco.